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Neoliberalismo y bajo Crecimiento: Relaciones de causa-efecto indisolubles en El Salvador

Juan José Ortiz I. Introducción En El Salvador, mucho se ha argumentado que el principal problema de la economía es su bajo crecimiento y que la solución pasa por atraer más inversión extranjera directa para generar más empleo y por tanto crecimiento económico. Este ha sido el argumento que sectores de derecha como el partido ARENA, los mal llamados tanques de pensamiento como FUSADES y el sector empresarial representado en la ANEP han justificado para ocultar el verdadero problema de la economía: El Modelo Neoliberal. En este articulo, se hace un abordaje del modelo como principal responsable de los principales problemas de la economía, estableciendo una relación de causa-efecto entre Neoliberalismo y bajo crecimiento

En La Mira-Economía

 

      I.        EL PROBLEMA: El Modelo Neoliberal.

El principal problema por el cual la economía salvadoreña no crece a tasas sostenidas que le permitan generar crecimiento inclusivo y desarrollo es el Modelo Neoliberal; el cual fue implementado por el partido ARENA desde 1989; se profundiza durante los 20 años que permanecieron los gobiernos areneros y se ha mantenido vigente durante las dos administraciones de gobiernos de izquierda. Es decir, El Neoliberalismo en El Salvador se mantenido vigente durante 28 años; desde 1989 hasta la fecha.

Dicho modelo concibe y define al Mercado como eje central de la economía, desplazando al Estado en sus funciones de coordinación, planificación, regulación y control de las actividades económicas y políticas; Siendo responsable de que se implementen Políticas de Ajuste Estructural (PAE) como las privatizaciones de los activos estratégicos del Estado, la desgravación arancelaria, la no intervención del Estado en las actividades económicas y en la planificación de éstas; provocando una reducción y debilitamiento del Estado como ente rector del desarrollo, dejando al mercado como el eje que planifica el crecimiento económico y social de los países en desarrollo.

1.    Causas y Efectos del Modelo Neoliberal

Entre los principales argumentos a favor del mercado como ente rector del desarrollo, que los gobiernos areneros neoliberales justificaron están: la incapacidad de los Estados Nacionales de garantizar y satisfacer la necesidades básicas de sus habitantes; la ineficiencia, ineficacia e inefectividad en la implementación de políticas económicas que permitan aumentar la productividad y la generación de riqueza; una mala asignación de los recursos a las actividades y sectores económicos estratégicos. Asimismo, la incapacidad de los modelos clásico y keynesiano para tratar el tema de variables como la inflación, el empleo y el bajo crecimiento económico. Sin embargo, el Modelo Neoliberal ha sido responsable de la baja productividad en el país, limitando y generando fuga de demanda efectiva a través de importaciones de bienes y servicios; no ha sido capaz de generar ni atraer inversión privada nacional ni extranjera y la poca que viene, está centrada en la producción de bienes y servicios de poco valor agregado; se continúa dependiendo de exportaciones con rubros tradicionales sin posibilidad de diversificación productiva, entre otros. Todo esto ha traído consigo que las principales variables económicas que aportan al PIB, se vean limitadas en su aportación al crecimiento económico.

Al hacer una revisión de los principales indicadores sobre el crecimiento económico en el país, observaremos que en todos los gobiernos, tanto los de ARENA como los dos últimos del FMLN, hay una tendencia al bajo crecimiento. Por ejemplo, podemos observar que la economía salvadoreña en las décadas pasadas ha presentado en promedio un crecimiento económico mínimo y débil; en las administraciones del partido ARENA (1989–2009) se registró un 3.4% de crecimiento económico.

Como lo muestra el gráfico No 1, en promedio el crecimiento de la gestión Cristiani fue de 6.2 puntos porcentuales, para la gestión Armando Calderón fue de 3.9%, mientras la gestión de Francisco Flores se registró un crecimiento promedio de 2.1%, finalmente la administración Saca reportó en su periodo de gestión un crecimiento económico promedio de 1.9%; cabe destacar que este promedio se vio mermado por el crecimiento negativo del año 2009. Todos los niveles de crecimiento fueron por debajo de lo necesario para reducir la situación de empobrecimiento y subempleo de la sociedad.

Por otra parte, la administración Funes se caracterizó por iniciar con un crecimiento económico de signo negativo y del orden del 3.1 puntos porcentuales (ver grafica No 2). Sin embargo, la dinámica económica cambió de rumbo para los siguientes años, donde se pudo lograr un crecimiento promedio del Producto Interior Bruto para el periodo de 2010 – 2013 del orden de 1.8 puntos porcentuales, cabe mencionar que en 2011 se logra el mayor aumento (2.2 por ciento); no pudiendo sostenerse, después de dicho registro la actividad económica presenta una tendencia a la baja cerrando en 2013 con un 1.7% de crecimiento económico.

Al visualizar el comportamiento de la economía salvadoreña para el periodo 2010 – 2013 en el ámbito regional (ver grafico No 3), podemos comprobar que ha sido la más débil (1.8 por ciento de crecimiento) siendo superada por todos los países. El dato más cercano es Guatemala con una dinámica económica promedio para dicho periodo de 3.4 por ciento y el más lejano Panamá con un crecimiento promedio de 9.2 por ciento; el desenvolvimiento económico de la región en promedio es de 4.5 por ciento para el periodo en mención.

Componentes y elementos centrales de la economía salvadoreña

Desde la implementación de políticas neoliberales, el comportamiento de los agregados económicos que conforman al PIB ha sido inconsistente[1]. El Consumo presentó una tendencia decreciente al final de la gestión Saca con una recuperación en el periodo de la administración Funes en el 2010 (5.3 por ciento); la variación del mismo ha sido en promedio de 4.4 por ciento; el año 2011 se tuvo la mayor dinámica estando por encima de la tendencia con un 8.5 por ciento (ver gráfica No 4).

En el caso del gasto público, el gráfico No 4 muestra que se ha tenido un incremento claro de la participación del Estado en la economía para el quinquenio Funes (12% en promedio), el cual cerró el 2013 con un cambio del orden de 8.4%. Mientras en los periodos presidenciales anteriores el crecimiento más alto se dio en el quinquenio 1995-1999 (0.3%). Este crecimiento sostenido del gasto público sigue siendo bajo en comparación al consumo privado e insuficiente para dinamizar la actividad económica.

En la gestión Funes, el Consumo de los Hogares ha contribuido en un 92.6% en promedio y la Inversión no se aleja al comportamiento del Consumo. De reportar un decrecimiento desde 1991 hasta 2004 donde se dan un punto de inflexión; es en la gestión Funes donde la Inversión ha contribuido en mayor proporción a la economía: 14.1 por ciento, estando cercanos a la inversión tendencial del periodo (ver gráfica No 5).

El elemento final de la absorción o demanda interna, a saber, el gasto público, ha presentado un crecimiento sostenido; la gestión Funes en promedio experimentó una participación de 11.1 pp.(ver gráfica No 5).

 La economía nacional se ha visto marcada por una demanda interna insuficiente para satisfacer los altos niveles de consumo privado, impulsando a un incremento de las importaciones para lograr dicha brecha. Uno de los componentes a mejorar es la inversión privada, la que ha tenido una participación muy baja. Los datos muestran una correlación positiva entre la Inversión privada y la participación del Estado en la economía, tanto en su participación a la producción interna como en su contribución al crecimiento de la economía. En contrapunto de lo que defiende una parte del sector empresarial salvadoreño, sosteniendo que la intervención del Estado debe ser mínima en la economía ya que de lo contrario se desestimularía la inversión privada.

Para el caso de la administración actual, algunas instituciones como INCIDE señalan que en el ámbito económico la administración Sánchez Cerén “heredó una economía estable y creciendo a una tasa positiva pero baja, con una importante plataforma de inversiones públicas y privadas de más de dos mil millones de dólares, políticas sectoriales de fomento en plena etapa de implementación o listas para implementarse; una cartera de préstamos y donaciones previamente negociados y en etapa de aprobación por parte de la Asamblea Legislativa, y una situación fiscal complicada debido a los problemas de liquidez y al poco margen de maniobra para la búsqueda de nuevo financiamiento debido a la elevada deuda externa, compuesta, en buena parte, por la deuda de pensiones”[2]

Pese a este escenario favorable, INCIDE señala que “Como resultado de estas tendencias no se han registrado mayores perturbaciones en el área económica y se espera que el crecimiento de la economía en el 2014 sea de alrededor del 2% y que las principales variables macroeconómicas muestren un crecimiento moderado”[3] (Ver cuadro No 1).

A pesar que el gobierno Sánchez Cerén recibe una economía cuyo crecimiento, hasta el tercer trimestre, en 2014 cerró en promedio en 2%, las proyecciones económicas no son tan alentadoras. Según el Banco Central de Reserva, “El escenario base supone una continuación de las políticas actuales y un crecimiento del PIB real bastante cercano al 2% en el mediano plazo….El escenario activo asume un aumento de la inversión tanto pública como privada.”[4]

[1] Ver Martínez, Nicolás. Notas sobre los rasgos principales del desempeño macroeconómico en El Salvador 1990-2009. Banco Central de Reserva. Boletín económico 2010. No 200. Septiembre-octubre.

[2]Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Social (INCIDE). Evaluación Semestral GOES, Administración Sánchez Cerén. Junio-noviembre de 2014. Página 27.

[3] Instituto Centroamericano de Investigaciones para el Desarrollo y el Cambio Social (INCIDE). Evaluación Semestral GOES, Administración Sánchez Cerén. Junio-noviembre de 2014. Página 39.

[4] Cabrera Oscar. Situación económica en El Salvador. Banco Central de Reserva. Enero de 2015. En este informe, es una presentación a diputados y asesores de la Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto. El objetivo era analizar los principales resultados de la economía salvadoreña en 2014 y las perspectivas de crecimiento para 2015.

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