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Manos que siembran amor, manos que hacen milagros, manos que lloran, benditas manos de la enfermera[Galería de fotos ].

Dos enfermeras nos cuentan parte de lo que les ha tocado vivir en su digna profesión

Manuel Vásquez /Imágenes Enlamira

Profesión llena de anécdotas, curiosidades, lágrimas, amor y experiencias. En este día especial de la enfermera salvadoreña, su periódico digital Enlamira.com.sv, ha realizado entrevistas a profesionales de la Enfermería y Mayra  de García, nos cuenta que a sus escasos 14 años se inició en la carrera de la medicina y durante sus primeras experiencias nos cuenta qué ingresó a sus 14 años a Cruz Verde Salvadoreña, estudió bachillerato en medicina,e ingresó a la  carrera Universitaria. Al momento de realizar sus prácticas en el hospital San Bartolo recuerda entre carcajadas la primera vez que le tocó intervenir en la práctica, ya no en libros ni entre cuadernos;esta vez estaba frente a un paciente, que  sería intervenido quirúrgicamente, sus manos temblaban con el bisturí, cuando escucho las palabras de su supervisor quién fijamente le manifestó que tendría que rasurar al paciente desde el ombligo hasta las rodilla… “Mayra de García ríe a carcajadas” recordando esta anécdota entre nerviosismos y querer superar ese obstáculo, sentía la mirada fija de todos sus compañeros y de su tutor,   “tranquila todo está bien” recuerda que le decía.

 

En ese mismo hospital, manifiesta Mayra de García qué le tocó intervenir a una señora por “Prolapso uterino” se detiene un momento… continúa contando su anécdota y manifiesta que le impresionó aquella imagen que nunca cruzó por su mente observar un útero en medio de piernas de una señora de 70 años  y se quedó ahí, pensando ¿hoy que hago? ¿Cómo hago esto? ¿que sigue? preguntas que surgieron en el momento. 

Otra de sus anécdotas inolvidables según manifiesta Mayra de García, es el poder observar “el milagro de la vida” dentro de su ámbito de enfermera preparar al paciente, prepararlo quirúrgicamente y después poder ir viendo poco a poco como de  entre una cesárea y del vientre de una mujer, surge; “el milagro de la vida” Estos son momentos que te quedan grabadas para toda la vida. Dice… momentos que no se borran de tu memoria, momentos que quedan grabadas en ti, para toda la vida nos dice Mayra de García

No podían faltar las anécdotas jocosas  que nos cuenta Mayra de García, están la de un paciente que  padecía de síndrome inmunodeficiencia adquirida (VIH) que además  padecía problemas mentales, cuenta que cada vez que les tocaba intervenir  El joven se arañaba para infundir temor entre las enfermeras, por lo tanto antes de intervenir se reunían y se rifaban a quién le tocaría intervenir al paciente con sida, claro, aclara que esto ocurría por la falta de conocimiento y la falta de práctica en el tratamiento con estos pacientes, años después se graduó de doctora es una excitante profesional de la medicina y se ríe al recordar estas anécdotas  que la marcaron para toda su vida las manos de la doctora de García son manos que hacen Milagros, mano que siembren amor.

Las enfermeras nunca dejan de ser además, mujeres, hermanas, hijas, esposas, madres;como tal, lloran, ríen, sufren, guardan secretos, callan sus problemas, saben escuchar, calman el dolor ajeno, una enfermera cuida, proteja, salva, bendita eres enfermera Salvadoreña. Dios te bendiga siempre por tan adnegada labor.

Felicidades a todas las enfermeras del hospital de niños Benjamín Bloom, Hospital Rosales, Hospital San Rafael, Hospital San Juan de Dios, hospital, Santa Gertrudis, Hospital Mazini, Hospital de la mujer, Hospital del Seguro social, hospitales Nacionales y privados de El Salvador y del mundo.

 

Otra anécdota real contada por Azucena Enfermería de profesión nos lleva hasta el hospital de San Vicente, lugar donde había un pacientito, a quien solamente lo cuidaba el Papá de nombre Raúl, recuerda Azucena, lo que les Parecía curioso es que nadie lo relevaba y no salía a comer, se comia lo que el niño dejaba, hasta que descubrieron que ambos estaban abandonados, no tenían a nadie más, solamente eran ellos. Entonces se reunión las enfermeras de turno, platicaron con el jefe y le expusieron el caso. Hasta lograr que también al padre le dieran los alimentos durante la estadía, Raúl a partir de ahí y gracias al amor al prójimo de estas enfermeras tenía su alimento seguro, “una no solamente se  debe de quedar con la misión encomendada” dice Azucena, debemos ir más allá dice mientras sonríe dulcemente. Ella además de trabajar para poder sostenerse también hace turnos en Cruz Verde Salvadoreña para ayudar al prójimo. Ejemplos reales de Mujeres Enfermeras que lo dan todo por su profesión, pero más que su profesión por el hecho de ser Mujeres con dignos valores inculcados.

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