Opinión

O todos en la cama o todos en el suelo

Por: Carlos Diótrez

Así dice el dicho popular, pero esto no es cierto, una vez más se comprueba que los que tienen cuello o algún poder económico, político o de otra índole quedan excluidos de algunas obligaciones que manda la  ley como ser miembro de Juntas Receptoras de Votos, (JRV).

Tal es el caso del viceministro de la Defensa Carlos Jaime Mena quien salió sorteado para integrar lasJRV, pero fue exonerado.

El argumento es que debido a su cargo el viceministro fue exonerado de su obligación ciudadana con el proceso electoral. Sin embargo, el militar antes que ser viceministro de Defensa es un ciudadano como cualquier otro.

Además sería un ejemplo de rectitud y respeto a la ley que hubiera acudido al mandato de cuidar urnas, pues esto pondría en alto a la institución militar  que se  distingue por ser obediente de las leyes y mandatos.

El magistrado del Tribunal Supremo Electoral, Fernando Argüello Téllez, reveló que el viceministro de la Defensa Nacional Carlos Jaime Mena fue uno de los 28,721 salvadoreños que fueron elegidos mediante el sorteo para conformar las Juntas Receptoras de Votos en las elecciones municipales y legislativas del próximo 4 de marzo.

Téllez argumentó que debido a su cargo, Mena fue exonerado de su obligación con el proceso electoral.

La pregunta que se hacen muchos es en qué afecta que un militar o un funcionario sea miembro de las JRV. O que tiene de malo que el militar se presente a cumplir con el mandato de colaborar con las elecciones. ¿Acaso hay alguna ley que así lo mande?

El magistrado Arguello explicó que el sorteo no fue realizado por gusto del Tribunal. “El sorteo está planteado en la ley, no es invento nuestro, nosotros anunciamos los tiempos a la Asamblea Legislativa, afirmó.

Otro factor importante es que  si el ciudadano que resultó sorteado para conformar las JRV y se niega a cumplir con lo requerido, será sancionado con una multa de entre 25 y 114 dólares.

Para quienes han preferido pagar multa en lugar de asistir, Argüello Téllez señala que deberían valorar esa decisión, pues tendrán siempre que invertir tiempo para hacer las diligencias correspondientes.

Sin embargo el viceministro no será sancionado. La pregunta es ¿por qué se dan estas cosas en nuestro país y no se cumple con un mandato? Además, dónde dice que un funcionario de Gobierno o un militar no pueden prestar este servicio ciudadano.

La verdad es que en nuestro país, los que tienen cuello o poder pueden evadir las leyes y no se cumple con el adagio popular que señala que: “O todos en la cama, o todos en el suelo”.

 

 

 

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